Básquet

"ARRAIGO Y PERTENENCIA"

El entrenador del primer equipo de básquet, César Adriani, habló en exclusiva con LetraG y realizó un balance del año para el conjunto Albiazul. “Tenemos los pies sobre la tierra, pero queremos que el proyecto crezca”, aclaró.



Gimnasia tuvo que atravesar diferentes procesos a lo largo del 2015. Primero con la disputa del Torneo Federal accediendo hasta las semifinales, y después con la participación en el TNA tras seis años de ausencia en el segundo plano a nivel nacional.

No fue fácil digerir el arranque con tres caías al hilo, pero llegó el momento de debutar en el Polideportivo para cosechar la primera sonrisa del certamen. Luego llegó una serie de irregularidades producto de las diferentes lesiones, pero el cierre fue magnífico dejando atrás la dura espina de no poder cantar victoria en las rutas: triunfo ante Parque Sur en Entre Ríos. Tras ello, dos ganados en el Polideportivo (Parque Sur y Viedma) para irse al descanso con más optimismo.

Y el entrenador del primer equipo, César Adriani, habló en exclusiva con Letra G y analizó el cierre del 2015 para el conjunto albiazul: “Nos merecíamos terminar con un triunfo luego de los contratiempos que tuvimos, sobre todo para cargar pilas y saber que el inicio del año que viene será muy duro. Contra Viedma en un momento se habló de ganarlo como sea, pero en el tercer cuarto la mentalidad cambió y logramos una victoria clave”, sostuvo.

Maximiliano Segón terminó el torneo con una excelente actuación en los últimos tres cotejos. Al respecto, el técnico de Gimnasia mencionó: “Para la mayoría de los jugadores es el primer TNA. Maximiliano Segón tuvo que llegar y amoldarse a una nueva estructura de equipo, con una lesión en el medio, nosotros lo veíamos en el Federal y tenía bastante aplomo para jugar en esta categoría más allá de la personalidad y el carácter. Estamos contentos por la elección que hicimos”.

El Lobo terminó con un récord de 7-10 y en el medio atravesó un período de muchas lesiones. En relación al tema, Adriani aclaró que "muchas veces me pregunto qué hubiese pasado si no había lesionados, pero la respuesta nadie la tiene. Lo positivo es que los menores tuvieron muchos minutos y lo pudieron aprovechar. Tuvieron que poner la cara y ahora son más confiables a la hora de las variantes. La jerarquía de los rivales se sintió sobre los chicos, pero no quedan dudas que ellos le sacaron jugo y a mí me llenaron de confianza para largarlos a la cancha en cualquier momento”.

Al momento de hacer un balance general del torneo, el entrenador albiazul afirmó que “esperaba que algunos equipos con mayor tradición estuvieran más cortados. Nosotros ascendimos y no pasamos papelón con ninguno, pese a que en algunos choques existió una gran diferencia en el marcador debido al tema de las lesiones. La localía la defendimos bien salvo dos partidos, está todo parejo y nos da la posibilidad de ilusionarnos si mantenemos el rendimiento”.

Por otro lado, agregó: “El año lo divido en dos etapas con experiencias nuevas. Primero en el Federal y luego llegar al Torneo Nacional de Ascenso, con un grupo de jugadores identificados con la institución, el balance general es positivo. Tenemos los pies sobre la tierra pero a veces uno se entusiasma porque en un año ascendimos dos torneos y no nos quedó grande ninguno”.

“El grupo ayuda porque hay una gran calidad humana. Ante diferentes tropiezos los mayores teníamos que poner la cara, pero estábamos tranquilos porque sentíamos que los refuerzos estaban acertados. Los triunfos en fila llegaron sobre el cierre y eso nos permite descansar con tranquilidad, si no tuviéramos la calidad humana y técnica de los jugadores el proyecto que pretendemos no lo podríamos llevar a cabo”, manifestó Adriani.

Además, hizo referencia al proyecto que mantiene Gimnasia desde hace varios años en esta disciplina: “El equipo será el mismo y tendrá el respaldo tanto del cuerpo técnico como de la dirigencia. En las malas bancamos a todos y en las buenas lo vamos a seguir haciendo. Por supuesto queremos que el proyecto crezca, en algún momento algunos nombres quedarán al margen, incluso el mío, porque los niveles así lo requieren y tendrán que venir personas con más capacidad”.

“Lo que no se va a poder abandonar es la idea de pertenencia, arraigo y tradición. El que viene tendrá que seguir con esos conceptos, tal vez con otros nombres y más jerarquía, pero la esencia no la va a poder abandonar porque la tendrá el grupo”, culminó.


Leonel Giralda