Gimnasia hizo un partido casi perfecto en el Florencio Sola. Desde lo táctico, pasó por arriba al Banfield de Pedro Troglio y se metió en el bolsillo una victoria de suma importancia.
El equipo de Zaniratto pegó en los momentos justos y aprovechó las que tuvo. Primero, con una buena definición de Panaro tras un pase brillante de Max; después, con otro poema de gol de Nicolás Barros Schelotto, que la clavó con un guante en segundo ángulo del arquero del Taladro. Todo en la primera mitad.
En el complemento Gimnasia mantuvo su postura ordenada y agresiva. Y pudo liquidarlo con sendos contragolpes. Sin embargo, cerca de los 31 minutos, casi de carambola, el Taladro llegó al descuento y le puso puntos suspensivos al partido.
El Lobo aguantó y las modificaciones del DT tripero fueron atinadas. Al margen, muy buen rendimiento de Nacho Fernández, que manejó los hilos y abrió paso a su mejor versión desde que volvió a Gimnasia.
Tres puntos de oro, pero no hay tiempo para relajarse. Gimnasia ya se pondrá a pensar en Independiente Rivadavia de Mendoza, rival del próximo domingo en el Bosque, donde el Basurero buscará un nuevo triunfo que lo consolide en la zona alta de la tabla de posiciones.