Varios
31/07/2008
UN GIMNASIA QUE AVANZA
<b><i>Editorial</i></b> - Queda mucho por mejorar, pero comienzan a vislumbrarse rasgos de recuperación institucional.
Un Gimnasia que avanza y se disputa entre la desidia de un Club abandonado, manejado por la anarquía y el accionar arbitrario del gobierno anterior; y una nueva gestión, la actual, de puertas abiertas, de mucho movimiento social y optimismo, que intenta progresar mediante una política clara; pero que debe luchar cada día contra las limitaciones internas que surgen, naturalmente, luego de una crisis profunda.
Cambiar radicalmente de un día para otro es imposible. Todo conlleva un proceso de transformación en el que es importante tener la seguridad de lo que se busca para luego, ir dando pasos seguros por el camino de lo que todos buscan: la recuperación de la identidad.
Está claro que llevar adelante este proceso no es tarea sencilla. Las mencionadas limitaciones se ven alimentadas por diversos factores. La situación económica que se presenta es complicada; las exigencias de los Socios, justificadas, que presionan para que las cosas comiencen a hacerse bien y en forma transparente; y todo esto, en un contexto apremiante por la actualidad futbolística que no permite tropezar siquiera una vez.
El día a día en Gimnasia ha quedado marcado por esa guerra interna que aún no ha sanado sus heridas. Las opiniones de unos y de otros sobre diversos temas son cruces discursivos que llevan al enfrentamiento innecesario entre gimnasistas y que terminan por distanciar voluntades de Triperos necesarios para salir adelante.
Revertir esta situación es muy difícil y parece que sólo se logrará cuando el fútbol triunfe y acalle las voces de unos y de otros. No es la solución; pero todos saben que los resultados futbolísticos positivos generan consensos que no se logran de ninguna otra manera.
Es tiempo de estar unidos. Hoy es el momento de apoyar. El Lobo no se puede dar el lujo de discutir cuestiones secundarias cuando el fuego amenaza con llevarse todo. Todos sabemos cuáles son las cosas esenciales y por eso, no hay que permitir que los intereses personales se interpongan en medio de la gente que trabaja por un Gimnasia mejor.
Sin personalizar y sin buscar el conflicto inútil. Sabiendo que la política debe seguir su juego sin desbordarse sobre otras cuestiones. Y sabiendo también que no es fácil avanzar si no es todos juntos tirando para el mismo lado ya que en definitiva, todos vivimos en Gimnasia, sentimos Gimnasia y necesitamos su bienestar, que sin dudas, será el nuestro.
Letra G
Cambiar radicalmente de un día para otro es imposible. Todo conlleva un proceso de transformación en el que es importante tener la seguridad de lo que se busca para luego, ir dando pasos seguros por el camino de lo que todos buscan: la recuperación de la identidad.
Está claro que llevar adelante este proceso no es tarea sencilla. Las mencionadas limitaciones se ven alimentadas por diversos factores. La situación económica que se presenta es complicada; las exigencias de los Socios, justificadas, que presionan para que las cosas comiencen a hacerse bien y en forma transparente; y todo esto, en un contexto apremiante por la actualidad futbolística que no permite tropezar siquiera una vez.
El día a día en Gimnasia ha quedado marcado por esa guerra interna que aún no ha sanado sus heridas. Las opiniones de unos y de otros sobre diversos temas son cruces discursivos que llevan al enfrentamiento innecesario entre gimnasistas y que terminan por distanciar voluntades de Triperos necesarios para salir adelante.
Revertir esta situación es muy difícil y parece que sólo se logrará cuando el fútbol triunfe y acalle las voces de unos y de otros. No es la solución; pero todos saben que los resultados futbolísticos positivos generan consensos que no se logran de ninguna otra manera.
Es tiempo de estar unidos. Hoy es el momento de apoyar. El Lobo no se puede dar el lujo de discutir cuestiones secundarias cuando el fuego amenaza con llevarse todo. Todos sabemos cuáles son las cosas esenciales y por eso, no hay que permitir que los intereses personales se interpongan en medio de la gente que trabaja por un Gimnasia mejor.
Sin personalizar y sin buscar el conflicto inútil. Sabiendo que la política debe seguir su juego sin desbordarse sobre otras cuestiones. Y sabiendo también que no es fácil avanzar si no es todos juntos tirando para el mismo lado ya que en definitiva, todos vivimos en Gimnasia, sentimos Gimnasia y necesitamos su bienestar, que sin dudas, será el nuestro.
Letra G