Varios

PRESIÓN Y MÁS PRESIÓN

Te adelantamos la <b>editorial número 60</b> de Letra G. Esta noche hay que alentar sin parar y conseguir una victoria.

Transcurridos ya los dos primeros partidos del campeonato, se percibe entre los hinchas del Lobo una presión difícil de soportar, tal vez, desmesurada.

Antes del debut frente a Newell´s, las voces de la tribuna tenían un mensaje claro: “hay que ganar sí o sí”. La gente copó el Bosque aquella noche y puso bajo presión al equipo visitante, que llegó a La Plata con el claro objetivo de defenderse. Tan claro que lo hizo a la perfección.

Con el correr de los minutos y tras el gol de Germán Ré, esas voces de apoyo iniciales se fueron transformando en un manto de cuestionamientos hacia la figura del técnico albiazul, Guillermo Sanguinetti. No fueron insultos generalizados de la hinchada. Fueron gritos de impotencia, muestras de impaciencia y mucha preocupación por parte de los Triperos que comenzaron a ejercer la misma presión del principio, pero esta vez, aplicada a sus propios jugadores.



El final del partido y la semana posterior fue un calvario. La gran mayoría de los hinchas estuvo de acuerdo, respecto de que el Topo Sanguinetti debía alejarse del cargo.

Días después, en el partido frente a Lanús, la expectativa se renovó y la hinchada cumplió como siempre, mediante otra imponente movilización. La 22 alentó y agotó las entradas disponibles, pero luego del gol Granate, comenzaron otra vez los susurros en la tribuna. Como frente a Newel´s, esa presión positiva que impone una verdadera hinchada desde el tablón, se fue transformando en negativa, con el correr de los minutos, debido a la necesidad extrema de obtener resultados.

En este caso, el buen juego del segundo tiempo y el gol de Villar, para algunos inesperado, apaciguaron los ánimos y le otorgaron un crédito más al técnico del Lobo.

Y aquí se plantea la cuestión. ¿Sirve de algo que esta noche Guillermo Sanguinetti salga a la cancha contando con un mínimo margen de paciencia por parte de los hinchas? ¿Es un aporte que la presión que genera el Bosque para los equipos rivales se vuelque en contra y perjudique a nuestros jugadores? Es una situación difícil. Es comprensible el fastidio del hincha por la falta de resultados y también es comprensible que lo exprese de esa manera durante el partido. Es más que conocida la necesidad por sumar y mucho más conocido es el sufrimiento del hincha que deja todo por su querido Club.

Pero hay que intentar sacar esto adelante y una de las maneras para comenzar a hacerlo es no transformar en negativa, la presión que genera la hinchada. Durante el partido hay que alentar. Hay que analizar en frío la situación y deducir si realmente sirve cambiar de técnico en este momento, recién comenzado el campeonato y con un plantel armado por el mismo entrenador.

Es cierto que esto viene del campeonato pasado. Pero este equipo es diferente. Hay que empujarlo hacia adelante para que sienta seguridad y pueda comenzar a obtener los resultados que todos esperamos.


Letra G