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EL SISTEMA Y EL DT

Te adelantamos el artículo <strong>editorial 86 de Letra G</strong>. Se fue Madelón, la confirmación de un fútbol argentino en crisis.

Si Madelón dentro del vestuario reconoció que había que cambiar, estaba todo dicho. El problema no está ahí. El problema es haberse acostumbrado a un sistema agresivo en el que los resultados mandan y en el que los contratos son meras formalidades. El problema es desprenderse de una excelente persona, comprometida y laboriosa y que además contaba con un antecedente histórico cercano, por una serie de malos resultados.

Todo es resultados, nada más que resultados. No importa otra cosa. No sirve pensar cómo obtenerlos. Sólo sirve mirar la tabla y ver que se suman puntos. Y en eso anda el fútbol argentino. Y por eso también, los clubes que mejor funcionan, apuestan a otra cosa.

Parece contradictorio pero no lo es. Es evidente que Gimnasia necesitaba un cambio, pero no por eso se puede festejar la salida de Madelón. La posibilidad de alejamiento que empieza a surgir a partir de una serie de malos resultados va llevando al desgaste del que todos los entrenadores hablan. Si no existiese la posibilidad de echar técnicos antes de la finalización de los contratos, ese desgaste podría recuperarse.

En fin, la situación del Lobo es complicada y no está para darse el lujo de ser revolucionario y apostar a un trabajo extenso en medio de sendas derrotas. Se perdieron muchos puntos y, al menos, se resolvió rápidamente la contratación del nuevo cuerpo técnico.

El Moncho Pablo Fernández arregló todo y mostró las ganas necesarias para afrontar este momento. Firmó un contrato que lo ligará a Gimnasia hasta el 30 de noviembre de 2010 y con mucha humildad brindó una conferencia de prensa moderada pero convincente.

Su llegada fue respaldada por un cuerpo técnico con características positivas para este momento. La única incógnita es el ayudante de campo Fernando Risso, a quien no conocemos bien, pero que mostró autoridad y decisión en los primeros contactos con el plantel.

Después está el profe Valdecantos, un viejo conocido tripero que le ha dado muchas satisfacciones al Lobo y que es garantía de orden y trabajo. A su lado, se encuentra otro conocido, Fernando Amoroso, quien acompañó al Moncho en su anterior paso por el Club y sobre el cual, los juveniles expresaron excelentes referencias.

De entrenador de arqueros continuará Fernando Gayoso, quien no era hombre de Madelón y que por eso, grata noticia, se queda en la institución.

Así Gimnasia está armado. ¿Si es un riesgo la llegada de un DT sin experiencia? Por supuesto que lo es. Pero no hay que hablar antes de ver el trabajo que se realiza.

El Moncho no está solo, tiene a su lado a un buen cuerpo técnico y el respaldo inigualable de la hinchada de Gimnasia. No había demasiadas alternativas si se considera la cuestión financiera. El Lobo no está para lujos y lo más acertado era cerrar una contratación rápido. Ahora hay que confiar y apoyar y en lo posible, apostar a un trabajo a largo plazo, que en definitiva es el que garantiza buenos resultados.


Letra G