Varios

EL ESTADIO, TEMA CLAVE

El tema del futuro de 60 y 118 va ganando terreno entre los triperos a medida que se van acercando las elecciones. Analicemos las cosas.

Si bien hace tiempo que el tema del Estadio del Bosque está en la agenda de todos los triperos, la cercanía de las elecciones y las discusiones que se van planteando en cada ámbito hacen que por estos días se fijen posiciones encontradas, generando una división con un tema que en realidad debería ser de unidad.

Por un lado es cada vez más fuerte la postura que de avanzar con la remodelación del Bosque en un marco de fortalecimiento patrimonial, en forma gradual y sin tener que poner en riesgo la economía del Club. Pero a su vez, como contracara, surge desde algunos sectores la visión asociada a no darle importancia al tema del patrimonio ya que “lo urgente es el fútbol”.

Y aquí empieza una dialéctica que no se explica por qué tiene que ser confrontativa, cuando en realidad no se contradice. Gimnasia está transitando por una crisis institucional muy profunda que lleva, lógicamente, a generar dificultades para armar el equipo de fútbol y para hacer cualquier otra cosa que requiera dinero.

Pero al hablar de fortalecimiento patrimonial no se está diciendo “hagamos la platea H aunque Gimnasia deba jugar en la B”. Para nada. Al contrario. Se está instando a posicionar al Club en una postura firme frente a la cuestión judicial de modo que pueda defender sus derechos y discutir con argumentos sólidos la necesidad que tiene el Club de fortalecer sus patrimonio y en lo posible, incrementarlo.

Ya ha pasado en otras oportunidades que la vorágine mediática ha nublado la visión del los hinchas en torno a jugar en 25 y 32. Y debido a esa misma oleada, pero en este caso de omisión, pocos revalorizan el recuerdo de porqué el Lobo volvió a jugar en 60 y 118 y cómo se fue de el estadio ciudad de La Plata.

En definitiva, está claro que la comisión que venga deberá invertir dinero y esfuerzo en formar un equipo que haga una gran campaña para no descender. Pero al mismo tiempo, (y no, o una cosa o la otra) otros miembros de esa misma comisión deberán trabajar con decisión política para preservar el patrimonio, fortalecerlo y generar las herramientas necesarias para que, legalmente, le pertenezca.

Los gimnasistas no deben entrar en la pelea que se intenta instalar de “Bosque o fútbol”, con el objetivo de desestabilizar y de dividir. Sino que se debe luchar para lograr una integración y un Club que trabaje en todos los sentidos. No caigamos en la trampa.

Los afiches de estos días en las calles de La Plata, difundidos por un “Bloque” numeroso de triperos son contundentes y dan cuenta de que es un claro manejo político el que impulsa a Gimnasia a jugar en 25 y 32.

Pero la realidad es otra e indica lo siguiente: “si creés que 25 y 32 es seguro después de ver hinchas cayendo al vacío, hay algo que está mal”; “si creés que perder patrimonio es más negocio que aumentarlo, hay algo que está mal”; “si los dirigentes cobran por estar en la Fundación de 25 y 32, hay algo que está mal”; “si una ONG ecológica va en contra de un estadio ecológico, hay algo que está mal”; “si crees que 25 y 32 es seguro después de los heridos de bala que hubo, hay algo que está mal”. Y esta es la realidad.

A Gimnasia no le quedan solamente 20 años de vida. Nuestros hijos deben tener un Club mejor que el recibimos nosotros y por eso no se puede permitir que la Institución se desprenda de su patrimonio, como tampoco se puede permitir que se le quite interés a cada una de las áreas que posee. Esta es una exigencia que todos los candidatos deben asegurar.