Varios
17/12/2010
22 AÑOS DE TRIBUNA GIMNASISTA
<b>Los 22 años de Tribuna Gimnasista, la obra de Néstor Basile</B>. Arístides Caviglia y Pico Sanzone destacados en Mundo Lobo.
Por Arístides Caviglia
Hace poco se cumplieron 22 años de la aparición de “Tribuna Gimnasista”. Parece mentira… casi la edad de mi hijo. Y no vio la luz cualquier día, sino el Día Nacional del Tango, el 11 de diciembre, bajo la invocación de dos santos: Gardel y De Caro.
No está bien que lo diga yo, pero nunca estará demás señalarlo: la mejor revista partidaria independiente que ha tenido el fútbol argentino.
Importaba mucho lo que se decía en esas páginas, gustaba tanto que hasta los pinchas la leían. La opinión vertida en sus editoriales y comentarios era respetada por la mayoría de la grey tripera, aún por muchos de aquellos que hicieron lo posible por ahogarla. Como el pato zambullidor, siempre sacó el cogote del agua.
Pero más allá del talento de quienes integraban su staff, el mérito mayor estaba en quien la creó y condujo, su alma mater: el loco Basile. Néstor fue el guardián del fuego tripero, el que siempre mantuvo viva y ardiente la llama de esa pasión que se alimenta con la identidad y la pertenencia. El ronco y Tribuna son las dos caras de una misma moneda, imposible escindir uno del otro.
Aún en las adversidades más tremendas, tuvo las agallas para sacar adelante la revista. Nunca claudicó. Si alguna vez, abrumado por las dificultades, experimentó la necesidad de llorar, lo habrá hecho a solas, muy a escondidas de sus seres queridos y sus amigos.
Una vez se le quedaron con la recaudación de la publicidad y ni siquiera pateó, lo mismo la sacó. En otra oportunidad un promotor publicitario pincha levantó avisos en nombre de Tribuna e igual. Sólo que ahí sí puteó muchísimo. En aquella época maldita en que la inflación alteraba todo cada media hora y te comía el bolsillo a tarascones, una mañana se fue a imprimir la revista a Avellaneda en un casi 0 Km. Y volvió a la tarde siguiente en un cascajo que no se podía creer. Pero Tribuna estaba en la calle, en los kioscos donde era devorada por sus lectores.
Jamás nada ni nadie lo apartó del camino que se había trazado. Ni cuando lo amenazaron tantas veces. Ni cuando un pobre hombre que es un hombre rico alcanzó la presidencia y pretendió seducirlo proponiéndole que la revista fuese el órgano oficial de Gimnasia. O cuando tres representantes de partidos políticos, uno tras otro, se presentaron en su domicilio para pedirle que integrara la lista de concejales. Es tanto su predicamento, cotiza tan alto su nombre, es tan recta su conducta, que hasta los que lo tenían de punta buscaban ponerlo de su lado. ¡Cuántos que a sus espaldas lo tildaban despectivamente de “principista”, “lírico”, “romántico”, caían a la noche a tocarle timbre buscando su apoyo!
En el libro dedicado a destacar sus bondades personales –“El Ronco Basile, profeta en su tierra”-, del que tuve la suerte de participar, ya señale muchas de esas cosas. Podría escribir otro e igual me quedaría corto. Simplemente el nuevo aniversario de Tribuna Gimnasista me movido a apurar estas pocas líneas para exaltar la figura de un tipo tan grande, que su proeza lo trasciende porque ha dejado semilla en miles de jóvenes triperos que han recogido su testimonio y sus banderas para verlas triunfar.
¡Salute, frate Néstor y felices 22 pirulos de Tribuna!
Tribuna Gimnasista x Pico Sanzone:
Hace 22 años Néstor Basile le echaba más fuego al fuego de la pasión abrasadora e incandescente del sentimiento tripero. Nunca antes en la historia del periodismo argentino se había dado un fenómeno como el de Tribuna Gimnasista por un contenido, una esencia y una filosofía que dieron como resultado la claridad de un mensaje único. Fue orgullo para los hinchas y piedra en el zapato de los sinvergüenza que 22 años atrás ya alimentaban la macabra idea del destierro.
Tribuna fue una declaración de amor y de guerra que trascendió lo deportivo por su apasionamiento y su inclaudicable compromiso con el único lugar posible: el Bosque. En este día abrazo a Néstor Basile con afecto y un agradecimiento interminable por haberme permitido hace 22 años ya, formar parte de esa historia gloriosa que para ser no necesitó de mentiras, ni de sumas ni de promedios ni de ninguna billetera sucia. Feliz Día, Maestro.
Hace poco se cumplieron 22 años de la aparición de “Tribuna Gimnasista”. Parece mentira… casi la edad de mi hijo. Y no vio la luz cualquier día, sino el Día Nacional del Tango, el 11 de diciembre, bajo la invocación de dos santos: Gardel y De Caro.
No está bien que lo diga yo, pero nunca estará demás señalarlo: la mejor revista partidaria independiente que ha tenido el fútbol argentino.
Importaba mucho lo que se decía en esas páginas, gustaba tanto que hasta los pinchas la leían. La opinión vertida en sus editoriales y comentarios era respetada por la mayoría de la grey tripera, aún por muchos de aquellos que hicieron lo posible por ahogarla. Como el pato zambullidor, siempre sacó el cogote del agua.
Pero más allá del talento de quienes integraban su staff, el mérito mayor estaba en quien la creó y condujo, su alma mater: el loco Basile. Néstor fue el guardián del fuego tripero, el que siempre mantuvo viva y ardiente la llama de esa pasión que se alimenta con la identidad y la pertenencia. El ronco y Tribuna son las dos caras de una misma moneda, imposible escindir uno del otro.
Aún en las adversidades más tremendas, tuvo las agallas para sacar adelante la revista. Nunca claudicó. Si alguna vez, abrumado por las dificultades, experimentó la necesidad de llorar, lo habrá hecho a solas, muy a escondidas de sus seres queridos y sus amigos.
Una vez se le quedaron con la recaudación de la publicidad y ni siquiera pateó, lo mismo la sacó. En otra oportunidad un promotor publicitario pincha levantó avisos en nombre de Tribuna e igual. Sólo que ahí sí puteó muchísimo. En aquella época maldita en que la inflación alteraba todo cada media hora y te comía el bolsillo a tarascones, una mañana se fue a imprimir la revista a Avellaneda en un casi 0 Km. Y volvió a la tarde siguiente en un cascajo que no se podía creer. Pero Tribuna estaba en la calle, en los kioscos donde era devorada por sus lectores.
Jamás nada ni nadie lo apartó del camino que se había trazado. Ni cuando lo amenazaron tantas veces. Ni cuando un pobre hombre que es un hombre rico alcanzó la presidencia y pretendió seducirlo proponiéndole que la revista fuese el órgano oficial de Gimnasia. O cuando tres representantes de partidos políticos, uno tras otro, se presentaron en su domicilio para pedirle que integrara la lista de concejales. Es tanto su predicamento, cotiza tan alto su nombre, es tan recta su conducta, que hasta los que lo tenían de punta buscaban ponerlo de su lado. ¡Cuántos que a sus espaldas lo tildaban despectivamente de “principista”, “lírico”, “romántico”, caían a la noche a tocarle timbre buscando su apoyo!
En el libro dedicado a destacar sus bondades personales –“El Ronco Basile, profeta en su tierra”-, del que tuve la suerte de participar, ya señale muchas de esas cosas. Podría escribir otro e igual me quedaría corto. Simplemente el nuevo aniversario de Tribuna Gimnasista me movido a apurar estas pocas líneas para exaltar la figura de un tipo tan grande, que su proeza lo trasciende porque ha dejado semilla en miles de jóvenes triperos que han recogido su testimonio y sus banderas para verlas triunfar.
¡Salute, frate Néstor y felices 22 pirulos de Tribuna!
Tribuna Gimnasista x Pico Sanzone:
Hace 22 años Néstor Basile le echaba más fuego al fuego de la pasión abrasadora e incandescente del sentimiento tripero. Nunca antes en la historia del periodismo argentino se había dado un fenómeno como el de Tribuna Gimnasista por un contenido, una esencia y una filosofía que dieron como resultado la claridad de un mensaje único. Fue orgullo para los hinchas y piedra en el zapato de los sinvergüenza que 22 años atrás ya alimentaban la macabra idea del destierro.
Tribuna fue una declaración de amor y de guerra que trascendió lo deportivo por su apasionamiento y su inclaudicable compromiso con el único lugar posible: el Bosque. En este día abrazo a Néstor Basile con afecto y un agradecimiento interminable por haberme permitido hace 22 años ya, formar parte de esa historia gloriosa que para ser no necesitó de mentiras, ni de sumas ni de promedios ni de ninguna billetera sucia. Feliz Día, Maestro.