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BASTA DE NO PENSAR EN GIMNASIA

Te adelantamos la nota <b>editorial de la Revista Letra G Nº 115</b> que se distribuye gratuitamente antes del partido en el Bosque.

Comienza un nuevo ciclo en el que Gimnasia deberá navegar por mares peligrosos que no frecuentaba hacía casi treinta años. Los gruesos errores del pasado anclaron en estas funestas consecuencias: el Lobo, situado en una lucha diaria contra una economía que aprieta, debe afrontar además el torneo del Nacional B con la premisa ineludible de volver al fútbol grande de Argentina.

Claro que el concepto de esta misma premisa no puede ser desvirtuado, porque si bien la consigna es volver cuanto antes, la misión del retorno a Primera División no tiene que ser a las aventadas. El error más grande que puede cometer el Lobo es buscar el ascenso inmediato sin pensar en las posibilidades con que contará en el futuro.

Un proyecto serio necesita de tiempo. ¿Qué es más conveniente? ¿Qué el Lobo ascienda tropezando y careciendo de una estructura sólida que le facilite las cosas para mantenerse en pie en un futuro, o que desde el hoy comiencen a forjarse los cimientos de un proyecto serio, a largo plazo, para solidificar al Club en cada uno de sus principales aspectos (futbolístico, institucional, social, infraestructural, económico) y concretar una reestructuración que definitivamente saque las papas del fuego? Y con esto no queremos decir que preferimos un Gimnasia en la B, sino todo lo contrario. Pero el Club no volverá a ser de Primera hasta que no goce de un ordenamiento intrínseco, que trascienda las cuestiones futbolísticas.

La imagen de Gimnasia y Esgrima La Plata ha sido manchada a más no poder. Ascender sin quitar esas manchas podría traducirse en un nuevo caos institucional. Es por eso que aquí emerge con luz propia la necesidad de la unión. Dirigentes, jugadores, cuerpo técnico, empleados del Club, socios, hinchas, medios partidarios. Gimnasia necesita de la colaboración de todos, aunque sea la más mínima. Todos deben tirar del mismo lado de la soga.

Es imperioso que surjan nuevas ideas, y que éstas se lleven a la práctica con la cautela más notoria. Basta de no pensar en Gimnasia. Hoy nos enteramos del bochornoso pase frustrado de Masuero al fútbol belga; hoy nos enteramos que Gimnasia vuelve a incorporar cantidades que generan incertidumbre y no calidades que siembran confianza; hoy nos enteramos que Gimnasia continúa regalando a grupos empresarios jugadores de una valía que muy pocos tienen; hoy nos enteramos que Neira firmó su contrato, pero con Lanús; hoy nos enteramos que Chirola Romero no vuelve a Gimnasia, pero no nos enteramos el porqué. Hoy, deberíamos evocar los errores del pasado, para esquivarlos en el presente y buscar un futuro promisorio. ¿Cómo se hace? Dejando a un lado los beneficios personales para pensar en los del Lobo. Hay que ser altruistas para el Lobo. El camino del altruismo es el que transitan los que tienen éxito.

Desde este espacio buscamos en forma constante el bien del Club. Dispuestos a sacrificar parte de nuestro tiempo y nuestras energías, decidimos volcar todo nuestro esfuerzo en pos de un único objetivo: el crecimiento de Gimnasia. Lo demás no importa; o importa menos.


Letra G