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NOTA DE GABRIEL FERNÁNDEZ EN LETRA G

<b>”EL CAPITAL EMOCIONAL Y EL RUMBO FUTBOLÌSTICO”</b> Un análisis que trasciende la cuestión futbolística.

Es indudable: la esperanza ha renacido. La brisa fresca que trajo al bosque Pedro Troglio puede ir transformándose en un viento intenso y algo más. Se palpa en el ambiente el renacer del sueño, el amanecer de la ilusión, asentados en la continuidad del aliento.

Sin embargo, como el mismo técnico se encargó de señalar con honradez: "encontré bien al plantel". Es decir, la labor previa quedó trunca, más que por falta de aciertos, por ausencia de goles. Ingrao no podía prever que el Turbo iba a errar ese penal ante River.

Tampoco que el gran partido disputado ante Instituto iba a concluir en derrota por una corrida de contra del rival, luego de un intenso protagonismo albiazul durante la mayor parte del trámite.
¿Adónde vamos? Quiero ser sincero con el triperío. Gimnasia necesita definir una línea de trabajo que derive en un estilo de juego persistente y garantice continuidad más allá de vaivenes circunstanciales.

Haber atravesado un período crucial con jóvenes sometidos a dos senderos contrapuestos como los que encarnan Cappa y Ortiz (sin hablar en favor ni en contra de uno u otro en este caso) derivó en esa imagen de "no jugar a nada" que se observó en tantos partidos.

Esto es: si apostamos a Pedro, sostengamos a Pedro. No sea cosa que en una tarde difícil, cuando el balón no ingresa en el rectángulo con red, se tire por la borda una labor que necesita panorama y desarrollo para dar frutos.

La identidad futbolística de nuestro querido Gimnasia viene en discusión desde hace rato. Es preciso que la Comisión Directiva se haga cargo de su rol y defina caminos, oriente, para que los cuerpos técnicos tengan lineamientos adecuados.

Particularmente en inferiores esa persistencia necesita concretarse. Hay trabajos, en la última década, que merecen considerarse satisfactorios. El corte de algunos de ellos perjudica el futuro. Veremos si es posible reordenar la situación y construir un Norte, o mejor dicho un Sur, afín con nuestras necesidades y posibilidades.

En general, la búsqueda y la potenciación de jugadores técnicos dan buenos resultados. De un adolescente con técnica adecuada para su puesto se puede armar un jugador con las herramientas físicas necesarias. Al revés es más difícil.

Si bien Gimnasia necesita ascender, considero que es preciso apuntar la forja de las inferiores en un tono de jerarquía que preludie equipos de Primera División A. Porque Gimnasia va a ascender y tenemos que pensar, con valores surgidos de la propia cantera, en grandes campañas iniciales luego del retorno.

Mirar lejos para ganar torneos de Primera A. Y en este tramo, confiar en la capacidad ofensiva y motivadora de Troglio para salir adelante en un campeonato duro y competitivo. Alentar como siempre, y morderse la lengua antes de empezar a putear pibes que tienen un puñado de partidos en Primera.

Gimnasia es único. Tenemos un capital afectivo que nadie posee. El Bosque es nuestra localía real porque es nuestro Hogar, en el sentido más amplio y profundo del término. No necesitamos ganar para querer, pero queremos ganar. Y para ganar, hay que tener un rumbo.


Gabriel Fernández
Periodista. Director de “La señal Medios”