Varios

COMO UN TREN QUE SE VA

Con el correr de las fechas comienza a alejarse el objetivo del ascenso aunque no existen imposibles. Editorial de la Revista Letra G 127.

De acuerdo al panorama que se presenta, el Lobo empieza a ver cómo el tren que traía su nombre comienza a alejarse. Estaba acá, al alcance de las manos, pero ahora se está yendo. A pesar del esfuerzo. A pesar de encontrarnos corriendo con los brazos extendidos, a ver si al menos se llegamos al furgón. El tren se aleja a pesar de las chances matemáticas que aún perduran. Ese tren que recién volverá a pasar dentro de un año es el tren que se va.

Un luchador incansable, Pedro por ejemplo, estaría furioso de leer estas líneas y pensar que un hincha de Gimnasia ya tiró la toalla. Y por eso remarcamos que no, que no se abandonó la pelea y que mientras estemos respirando, estará flameando la bandera azul y blanca que deja en claro que estaremos luchando siempre por Gimnasia.

Pero acá se presenta una realidad que al mismo tiempo deja algunas cosas para pensar. Está claro que siempre queremos una victoria del equipo. Queremos estar en primera y volver a los planos principales del fútbol nacional. Sin embargo, aunque no lo parezca, un ascenso (como un campeonato) no se construye solo dentro de la cancha.
Un triunfo futbolístico empieza a forjarse en lo institucional. Es consecuencia de una buena gestión, de una mancomunión entre socios. Es fruto de un proyecto bien ejecutado. Y estamos lejos de eso.

¿Qué pasaría si Gimnasia lograra el ascenso en estas condiciones? ¿Qué posibilidades tendría de armar un buen equipo que permanezca en Primera? ¿Qué posibilidades habría al mismo tiempo, de mantener funcionando todas las disciplinas del Club? Por eso hay que fortalecer las bases ya que con una buena base, el equipo puede ir mejorando gradualmente, tendría margen de error y nada cambiaría la realidad de la institución. Con una buena base se pueden estudiar proyectos y llevarlos a cabo, se pueden mejorar las finanzas y ahí si ponerlas al servicio de un buen plantel. Con una buena base, los triunfos futbolísticos no son los objetivos sino las consecuencias.

Esperemos errarle y festejar todos juntos el ascenso a mitad de año. Le pedimos disculpas a Pedro por estas palabras, porque creemos en él y creemos que es lo mejor para Gimnasia y el único capaz de conseguir el regreso del equipo a Primera. Sabemos también que de lograrlo sería más por el aporte de él que el de otros. Pero la realidad nos ubica acá, en un escalón por debajo de los cuatro primeros, pero el subsuelo profundo entre las instituciones que hoy están de pie.

Dirán que resulta contradictoria la nota. Que se dice que no se puede lograr el ascenso pero que quedan chances de hacerlo. Que se dice que a Gimnasia no le conviene ascender ahora pero que es lo que más queremos… Y seguramente que así sea. Porque dentro de esa lucha eterna está la de disputa constante que lidiamos los hinchas triperos entre el espacio que ocupa la razón y el que ocupa el corazón.




Letra G