Varios
26/04/2012
VILLAGUAY ES TRIPERA
Para ser del Lobo se necesita amor y humildad, y encontramos eso y mucho más a 500km de La Plata. La historia de los chicos de Villaguay.
En las afueras de la ciudad de Villaguay, Entre Ríos, a 50km por caminos de ripio, se encuentra una escuela rural, la número 18 “Pcia. De Catamarca”. En ella, realizan actividades escolares 23 chicos en edades entre 3 a 16 años de bajos recursos, en donde no solo aprenden y estudian sino que además se alimentan. Pero eso es solo una parte de la historia, existe una alegre curiosidad, ellos son Triperos hasta la médula. Sí señor, Triperos. Uno de los maestros, Mario Acevedo, les contagió el amor por Gimnasia y ahora son parte de este gran pueblo albiazul.
El maestro Mario y los demás docentes, en conexión con Ariadna “La Rusa” Rueda y un gran grupo humano de hinchas y socios, decidió darles una mano a estos pequeños Triperitos y a sus familias. Con gran iniciativa, el doble de esfuerzo y el triple de entusiasmo, se logró que los chicos pudieran conocer el glorioso Templo del Bosque, y desde ese momento tiñeron su vida de azul y blanco para siempre.
Hace unas semanas, parte de ese grupo viajamos para la escuela y conocimos a todos. Globos, carteles, escudos, lobos y banderas de Gimnasia nos dieron la bienvenida, y atrás de eso, miles de abrazos, besos, e innumerables muestras de cariño por parte de nuestros gurises triperos. Todo era azul y blanco, estaban en casa, ellos nos sentían como propios y el sentimiento era mutuo.
Esas caritas felices, tímidas de algunos, pero con el amor más transparente fue su regalo. Nosotros no pudimos devolverles con útiles, o alguna que otra ropita, todo lo que ellos nos dieron en nuestra estadía en Villaguay.
Gimnasia nos moviliza y la intención de todos nosotros es llevar adelante el proyecto, pero con la premisa de que todos podamos formar parte de esto. Los chicos necesitan cosas que quizá muchos menospreciamos, y todo sirve para ayudarlos, por poco que sea, ellos estarán eternamente agradecidos.
El hincha de Gimnasia sabe lo que se siente al ver a un nene con la camiseta puesta, pero no se imaginan lo que se siente verlos a ellos, tan lejos y tan Triperos.
Para colaborar con la escuela y los gurises contactarse con el Facebook “Escuela Dieciocho Villaguay”. Los chicos estarán eternamente agradecidos. Gimnasia somos todos, donde sea, en cada rincón del mundo, bajo la gloriosa camiseta blanca y azul.
Nacho Moreno
El maestro Mario y los demás docentes, en conexión con Ariadna “La Rusa” Rueda y un gran grupo humano de hinchas y socios, decidió darles una mano a estos pequeños Triperitos y a sus familias. Con gran iniciativa, el doble de esfuerzo y el triple de entusiasmo, se logró que los chicos pudieran conocer el glorioso Templo del Bosque, y desde ese momento tiñeron su vida de azul y blanco para siempre.
Hace unas semanas, parte de ese grupo viajamos para la escuela y conocimos a todos. Globos, carteles, escudos, lobos y banderas de Gimnasia nos dieron la bienvenida, y atrás de eso, miles de abrazos, besos, e innumerables muestras de cariño por parte de nuestros gurises triperos. Todo era azul y blanco, estaban en casa, ellos nos sentían como propios y el sentimiento era mutuo.
Esas caritas felices, tímidas de algunos, pero con el amor más transparente fue su regalo. Nosotros no pudimos devolverles con útiles, o alguna que otra ropita, todo lo que ellos nos dieron en nuestra estadía en Villaguay.
Gimnasia nos moviliza y la intención de todos nosotros es llevar adelante el proyecto, pero con la premisa de que todos podamos formar parte de esto. Los chicos necesitan cosas que quizá muchos menospreciamos, y todo sirve para ayudarlos, por poco que sea, ellos estarán eternamente agradecidos.
El hincha de Gimnasia sabe lo que se siente al ver a un nene con la camiseta puesta, pero no se imaginan lo que se siente verlos a ellos, tan lejos y tan Triperos.
Para colaborar con la escuela y los gurises contactarse con el Facebook “Escuela Dieciocho Villaguay”. Los chicos estarán eternamente agradecidos. Gimnasia somos todos, donde sea, en cada rincón del mundo, bajo la gloriosa camiseta blanca y azul.
Nacho Moreno