Varios
14/01/2014
FIESTA TRIPERA EN NECOCHEA
El 18 de enero desde las 21 horas habrá otro banderazo en la ciudad balnearia. Te contamos cómo surgió la movida.
Mayo de 2001, plena decadencia del plan neoliberal iniciado en 1976. Diez, veinte, treinta triperos se juntan en un Club local con ilusiones de organización, concretadas meses después con la conformación de la Filial Necochea de Gimnasia y Esgrima La Plata.
En ese grupo apasionado el integrante más joven era Ariel Alonso, quien llevaba adelante la política callejera: pintadas, panfletos, carteles y todo el movimiento tripero de la ciudad balnearia llevada con amigos. Fiel a la identidad gimnasista, era fanático de los Redonditos de Ricota. Años más tarde el destino lo llevó a la tercera bandeja luego de un accidente de tránsito, por lo que la Filial pasó a tener su nombre en homenaje.
En el centro viejo de Necochea (A 480 km de La Plata) los triperos comenzaron a juntarse en Paco Radio Bar, con un micrófono radial de por medio que se mezclaba con los vinos y picadas. Ese lugar fue testigo de las noches de Copa Libertadores y Sudamericana por televisión para los que no podían asistir al glorioso Bosque.
Quien escribe tenía trece años por aquel entonces y se sumó a esa pasión que ya venía de las entrañas familiares. El programa radial continúa vigente: “Lobo Está” es manejado por los hinchas, quienes canalizan sus emociones ahora desde una radio cercana a la costa.
A su vez la Filial ha llevado prácticas de jugadores jóvenes para llevar al Club. Tal es así que el delantero Gabriel Martinena llegó a Gimnasia proveniente de un Club de Necochea.
Pero el emblema lo constituye el tradicional banderazo que realiza, desde 2007, el tercer sábado de enero sobre la rambla de las calles 2 y 83 de la ciudad balnearia. Fuegos artificiales, cánticos, encuentros, banderas y toda la pasión es canalizada en un lugar donde la cultura futbolera es hegemonizada pasivamente por los equipos de Capital Federal. Por eso es de extrañarse a propios y ajenos el ruido y fervor de los cientos de hinchas que caminan por la peatonal.
“Cada año vemos los encuentros se agrandan, los triperos eligen veranear en la fecha del banderazo para no perder la costumbre del aliento permanente”, explica Jorge Gorelik, presidente de la Filial, quien luego agrega: “Estas cosas explican la identidad tripera: en cada lugar del mundo vas a encontrar banderas azules y blancas”.
Desde principio de enero Necochea se llena de carteles que invitan al banderazo, donde se apoya al Club a la distancia. Ese sábado de enero un grupo de jóvenes acompaña con bombos a los cientos de gimnasistas desde la rambla local. Durante más de una hora se canta, se charla, se alienta, se festeja ser tripero. “Muchos preguntan si ganamos algo, pero la gente no entiende que no necesitamos de copas, porque lobo toma del pico”, bromea Gorelik.
Santiago Giorello
En ese grupo apasionado el integrante más joven era Ariel Alonso, quien llevaba adelante la política callejera: pintadas, panfletos, carteles y todo el movimiento tripero de la ciudad balnearia llevada con amigos. Fiel a la identidad gimnasista, era fanático de los Redonditos de Ricota. Años más tarde el destino lo llevó a la tercera bandeja luego de un accidente de tránsito, por lo que la Filial pasó a tener su nombre en homenaje.
En el centro viejo de Necochea (A 480 km de La Plata) los triperos comenzaron a juntarse en Paco Radio Bar, con un micrófono radial de por medio que se mezclaba con los vinos y picadas. Ese lugar fue testigo de las noches de Copa Libertadores y Sudamericana por televisión para los que no podían asistir al glorioso Bosque.
Quien escribe tenía trece años por aquel entonces y se sumó a esa pasión que ya venía de las entrañas familiares. El programa radial continúa vigente: “Lobo Está” es manejado por los hinchas, quienes canalizan sus emociones ahora desde una radio cercana a la costa.
A su vez la Filial ha llevado prácticas de jugadores jóvenes para llevar al Club. Tal es así que el delantero Gabriel Martinena llegó a Gimnasia proveniente de un Club de Necochea.
Pero el emblema lo constituye el tradicional banderazo que realiza, desde 2007, el tercer sábado de enero sobre la rambla de las calles 2 y 83 de la ciudad balnearia. Fuegos artificiales, cánticos, encuentros, banderas y toda la pasión es canalizada en un lugar donde la cultura futbolera es hegemonizada pasivamente por los equipos de Capital Federal. Por eso es de extrañarse a propios y ajenos el ruido y fervor de los cientos de hinchas que caminan por la peatonal.
“Cada año vemos los encuentros se agrandan, los triperos eligen veranear en la fecha del banderazo para no perder la costumbre del aliento permanente”, explica Jorge Gorelik, presidente de la Filial, quien luego agrega: “Estas cosas explican la identidad tripera: en cada lugar del mundo vas a encontrar banderas azules y blancas”.
Desde principio de enero Necochea se llena de carteles que invitan al banderazo, donde se apoya al Club a la distancia. Ese sábado de enero un grupo de jóvenes acompaña con bombos a los cientos de gimnasistas desde la rambla local. Durante más de una hora se canta, se charla, se alienta, se festeja ser tripero. “Muchos preguntan si ganamos algo, pero la gente no entiende que no necesitamos de copas, porque lobo toma del pico”, bromea Gorelik.
Santiago Giorello